Auto-masaje nada más llegar a casa

Maestros del Cuidado y Ocio

 

 

¿A quién no le gustaría tener la posibilidad de recibir un masaje al llegar a casa, sobre todo en esos días largos y ajetreados en los que lo único que te apetece es desconectar del mundo? Probablemente no cuentes con tu propia camilla ni con tu propio fisioterapeuta en casa (aunque nunca se sabe), así que hoy te vamos a proponer una solución que ayudará a que encuentres esos minutos de relajación que tanto necesitas: el auto-masaje.

Como todo masaje, bien aplicado puede tener ciertos efectos antiinflamatorios, así como favorecer la liberación de endorfinas. Sin embargo, ante todo siempre recomendamos consultar a un/a fisioterapeuta titulado para conocer cuáles son las mejores técnicas y zonas a relajar, pues cada cuerpo tiene sus condiciones.

Una vez lo sepamos, existen una serie de ejercicios y preparativos que nos ayudarán a realizar el auto-masaje de la forma más eficaz posible.

 

  •  Crea el momento

Ante todo, busca un entorno privado y sin interrupciones ni sobresaltos, adoptando una postura cómoda en la cama o en el sofá. Lleva ropa cómoda y descálzate. Una luz tenue (bajando las persianas, encendiendo velas) también puede ayudarte a crear el entorno ideal.

 

  • Identifica el dolor

En el caso del dolor de cabeza, uno de los músculos más comunes que suelen presentar dolor son los situados entre la base del cuello y los hombros (trapecio superior), la nuca (los suboccipitales), entre el pómulo y la parte inferior de la mandíbula (masetero) y  en la parte lateral de la cabeza, por encima de la oreja (zona temporal).

En los pies, otra de las zonas que más ejercitamos a lo largo del día, la clave se encuentra en la planta, donde realizaremos los ejercicios de relajación.

 

  • Pequeños ejercicios que podemos realizar

En el caso del dolor de cabeza, podemos ejecutar diferentes masajes, como realizar compresiones entrecruzando los dedos detrás de la nuca con el pulgar replegado para aliviar la zona de la nuca. También recibiremos una fuente de alivio para el trapecio si apoyamos la mano contraria sobre el hombro dolorido e inclinamos ligeramente al cabeza hacia delante y hacia el lado opuesto. Este último ejercicio es recomendable practicarlo bajo la ducha.

 

Para masajear los pies, comienza siempre con el izquierdo, presionando con los dos pulgares una línea imaginaria que transcurra desde el talón hacia los dedos. Continúa el ejercicio presionando con los nudillos la planta del pie tres o cuatro veces. Finalmente, dibuja círculos con el codo sobre la planta dejando caer el peso del tronco. Esto favorecerá la presión, proporcionando una sensación de relajación.

 

Recuerda que éstas son sólo algunas de las múltiples y variadas técnicas que podrás poner en práctica en casa y que te animamos a descubrir para aumentar tu calidad de vida tras una jornada ajetreada.