Balnearios: un lugar donde despejar tu mente

Maestros del Cuidado y Ocio

Desde las propiedades curativas de las plantas a los beneficios de ciertos alimentos. El ser humano ha conocido desde hace miles de años todo el provecho que le puede sacar a los recursos que nos ofrece la naturaleza. Y no hay un recurso más cargado de vida y ancestral que el agua, cuyas propiedades reconstituyentes. Ya fueron el origen de las termas romanas, los baños árabes y, más tarde, los elegantes y refinados balnearios europeos de principios del XIX.

 

Sin embargo, las aguas que circulan en los balnearios no son unas aguas cualquiera: conocidas como aguas mineromedicinales. Poseen cualidades terapéuticas para el tratamiento y prevención de diversas enfermedades. Convirtiendo estos espacios en lugares donde relajación y salud se dan de la mano.

 

Pero, ¿de dónde surgen estas propiedades beneficiosas? Todo depende de la estructura molecular del agua, de las sustancias minerales disueltas o suspendidas en ella y de la temperatura y presión con que emerge a la superficie.

 

Diferencia entre spa y balneario

 

Es fácil caer en la confusión entre spa y balneario, dos centros donde el agua es el principal elemento de trabajo y disfrute. No obstante, en los primeros se llevan a cabo tratamientos estéticos y de relax. Mientras que en los segundos también se puede disfrutar de terapias basadas en el agua. Además, la ubicación de los balnearios siempre se sitúa cerca de un manantial, donde el agua se extrae artificialmente o emerge de forma natural. Por su parte, los spas se suelen situar dentro de las ciudades o en cualquier otro entorno, independientemente del origen del agua empleada.

 

Beneficios de los que podemos disfrutar en un balneario

 

Entre los beneficios para nuestro cuerpo y mente que podemos encontrar en las aguas mineromedicinales, destacan:

 

  • La activación del sistema inmunológico gracias a la hidroterapia, que además previene la hipertensión, eleva el metabolismo y, gracias a la relajación muscular, alivia los dolores de espalda y reumáticos. A su vez, también resultan beneficiosas en la atenuación de los síntomas de diversas patologías respiratorias y nerviosas, así como de trastornos digestivos y urinarios.

 

  • A nivel psicológico, los tratamientos en un balneario son una fuente de relajación, tanto por el efecto de sus aguas como por su ubicación en un entorno apartado donde predomina el aire limpio de las zonas campestres y/o montañosas.

 

  • En cuanto a estética, en los balnearios es más que frecuente encontrar diferentes tratamientos de belleza. Aunque ninguno tan evidentes como el aspecto luminoso y rejuvenecido que ofrece liberarse del estrés y disfrutar de unos días de pleno bienestar.

 

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