Cinco formas de hacer ejercicio en tu día a día

Maestros del Cuerpo

 

No existe excusa para no hacer ejercicio, basta con una hora y cuarto diaria dividida en ejercicios de 15 minutos. Con ese tiempo es suficiente para realizar diferentes series de ejercicios básicos. Aunque seas primerizo, no pasa nada, aguanta sólo hasta dónde puedas y poco a poco ve aumentando las series de ejercicios.

 

Si quieres calentar y te aburre hacer todos los ejercicios en casa, siempre puedes comenzar dando unas vueltas (el conocido running) por algún parque cercano. Es mejor que sea una zona de arboleda para evitar la contaminación propia de nuestras ciudades.

 

 

Empezamos con los ejercicios diarios para hacer en casa:

 

  • Estiramientos al principio y al final del entrenamiento.
Es muy importante que no te olvides de este paso en tu rutina de ejercicios, ya que debes tener el cuerpo preparado antes de comenzar para no sufrir ninguna lesión. También al final de la rutina repite el estiramiento de todo el cuerpo, sin olvidarte ninguna zona.

 

  • Elevación de rodillas sobre el sitio.
“Llevar las rodillas al cielo” es la indicación que dan algunos profesionales para comprender ese ejercicio. Hay que intentar elevar las rodillas al máximo, siempre manteniendo la espalda recta.

 

  • Sentadillas con una pared como apoyo.
Si eres principiante te será muy útil tener una referencia como una pared para mantenerte recto. Debes mantener todo el cuerpo en línea: pies, rodillas y hombros, también con la cabeza mirando al frente. Repite este ejercicio en diferentes series.

 

  • Flexiones de brazos con el cuerpo recto frente el suelo.
La posición para realizar correctamente este ejercicio es mantenerte recto con la palma de las manos en el suelo y la punta de los pies apoyada. Lo único es que si no estás acostumbrado a hacer este ejercicio puedes comenzar apoyando las rodillas hasta que ganes fuerza en los brazos.

 

  • Abdominales o también llamado crunch abdominal.
Debes tener cuidado con la postura para no hacerte daño en el cuello con este ejercicio. Para ello túmbate en el suelo, pliega las rodillas y pon las manos detrás de tu cabeza. Comienza haciendo el impulso de levantarte “hasta dónde llegues” y verás que poco a poco lograrás incorporarte hasta tocar tus rodillas con el pecho.