Los súperalimentos más cotidianos

Maestros de la Alimentación

 

 

 

Hace tiempo que venimos oyendo hablar de ellos con gran entusiasmo y lo cierto es que no es para menos. Pero, ¿cuántos de vosotros y vosotras sabéis lo que realmente son los súperalimentos y para qué sirven?

Para empezar, se considera súperalimento todo aquel que posee una alta concentración de antioxidantes, grasas saludables y/o vitaminas, con un potencial nutritivo muy elevado y que, en definitiva, supone una gran elección en nuestra dieta. Por eso, muchos nutricionistas y expertos del aparato digestivo y endocrino coinciden en que, al contrario de lo que se suele creer con esta terminología, un súperalimento no es ningún producto “milagro” ni sintético, sino que casi siempre irá ligado a los alimentos frescos y saludables de toda la vida y que os sonarán a muchos.

Todas las gastronomías del mundo, en mayor o menor medida, poseen sus propios súperalimentos, muchos de ellos compartidos con nuestra dieta mediterránea, una de las más beneficiosas del mundo. Por eso, no podíamos comenzar nuestra lista con algunos de los mejores con otro que no fuese el aceite de oliva virgen extra. Entre sus muchos beneficios, destaca su capacidad para actuar contra el estrés oxidativo celular por su elevado contenido en antioxidantes fenólicos, como la vitamina E.

Las legumbres tampoco podían faltar, fuente abundante de hierro, calcio y magnesio, como tampoco podíamos omitir las hortalizas de hojas verdes: desde las acelgas a la achicoria, el cardo, la escarola, la lechuga o las espinacas. Todas ellas poseen grandes cantidades de vitamina C, antioxidantes, fibra y calcio.

Otro de los súperalimentos de moda y que seguramente estarás ya incluyendo en tus ensaladas es la quinoa. Este pseudocereal contiene altas dosis de proteínas y fibra, lo que favorece el tránsito intestinal. Además, son una fuente de hidratos de carbono complejos, suponiendo una importante fuente de energía para el cuerpo.

Y si de aportar Omega3 hablamos, nada como frutos secos como las nueces y pescados como las sardinas, el salmón, la trucha de río, la caballa, el arenque o el atún.

Para terminar (aunque son muchos los que os animamos a seguir descubriendo) un súperalimento que está causando sensación en algunas de las cafeterías y establecimientos más modernos de nuestras ciudades: las semillas de chía. Aparte de ser otra fuente más que recomendable de Omega3 y calcio, las semillas de chía poseen una alta concentración de fenoles (un ácido antioxidante) y, sobre todo, de mucílagos, una fibra soluble que favorece el movimiento del tracto gastrointestinal, ayudando contra el estreñimiento.

Como veis, gracias a su amplia variedad es posible diseñar un menú nutritivo y, sobre todo, sabroso, donde no falten los súperalimentos. Y tú, ¿cuántos has incluido ya en tu dieta?