Técnica de respiración alternada

Maestros del Cuidado y Ocio

 

Todos sabemos cuál puede ser uno de los mayores causantes de un aspecto deteriorado: el estrés. Este factor, del que prácticamente resulta imposible huir debido a los ritmos y formas de vida que llevamos la mayoría, puede afectar a nuestro cuerpo y provocar la indeseada ansiedad, lo que a su vez conlleva malestar corporal. Es lo que conocemos como psicomatización, reacciones físicas de nuestro cuerpo ante estados de estrés.

 

Y no sólo eso: la ansiedad puede llevarnos a no descansar todo lo que deberíamos, ocasionando, en el plano estético, la deshidratación de nuestra piel, disminución la capacidad de síntesis de colágeno, aparición de bolsas bajo los ojos y , a largo plazo, de un mayor número de arrugas al no dar tiempo a las células dañadas a regenerarse

 

¿Qué podemos hacer para evitarlo? Quizá os resulte difícil reducir el estrés de vuestro trabajo, pero siempre podemos encontrar cinco minutos al día para realizar un ejercicio de respiración que os ayudará a aliviar la ansiedad, así como a mejorar vuestro estado de ánimo.

 

Técnica de la respiración alternada

 

 

Ya recogida en los textos clásicos de Yoga, esta técnica requiere situarte en un entorno relajado, colocándote con la espalda recta y los hombros relajados. A continuación, procederemos a tapar el orificio izquierdo de nuestra nariz con el dedo pulgar de la mano izquierda, respirando por el orificio nasal derecho mientras contamos lentamente del 1 al 5. Seguidamente tapa también el orificio derecho y mantén el aire contando de nuevo del 1 al 5. Tras esto, libera el orificio derecho y espira el aire contando del 1 al 8. Vuelve a inhalar con el derecho contando del 1 al 5 y concluye reteniendo el aire tapando ambas fosas nasales y contando del 1 al 5.

Si optáis por otro tipo de ejercicios, recordad que existen pautas a seguir en todos ellos: desde buscar un lugar relajado a realizar inhalaciones y exhalaciones profundas, normalmente ejecutando las primeras por la boca y las segundas por la nariz.

Y recordad: por muy frenética que sea vuestra jornada, siempre podremos robarle unos minutos para intentar sentirnos mejor con nosotros mismos