Un baño relajante

Maestros del Cuerpo

No te vamos a descubrir los beneficios de darte un baño relajante: te relaja, te hidrata, te ayuda a desconectar y también a conciliar el sueño…

Con estos sencillos consejos podrás convertir tu baño en un momento muy agradable. Como en un Spa, pero sin salir de casa.

Crea ambiente

Unas velas, incienso, una música de fondo… El baño es un ritual que necesita su escenografía.

Prepara el baño

Regula bien la temperatura del agua, a tu gusto. Echa unas gotas de aceites esenciales o unas sales de baño en el agua. Te recomendamos la Lavanda por su efecto relajante y su agradable aroma campestre. El romero es otra opción muy interesante.

Sin prisas

Tómate tu tiempo. Sin obligaciones. Sin mirar el reloj… Cuando te quieras dar cuenta, el tiempo habrá volado…

Tómate algo           

Si quieres completar el disfrute de tu baño, tómate una bebida fresca, un té helado o una copa de cava o de vino blanco, y algún snack para acompañar. Algo ligero como cerezas o fresas.

¿Has disfrutado con la experiencia? Seguro que sí. Repite este ritual al menos una vez por semana y muy pronto empezarás a comprobar sus beneficios.

 Convierte el baño en el mejor momento del día