Cómo mantener tu equilibrio interno para conservar tu bienestar exterior.

Maestros del Cuidado y Ocio

Bienestar, uno de esos términos que oímos tantas veces y que tan pocas nos paramos a pensar en qué puede consistir realmente. Podríamos resumirlo en sentirse bien con uno mismo, tanto física como mentalmente. Contar con el aspecto que te resulte apropiado y con el que te sientas más a gusto es fundamental para una buena autoestima, al margen de tus preferencias estéticas. Sin embargo, como ya sabrás, el cuidado de tu apariencia va mucho más allá de factores externos. Tu bienestar interior (o la ausencia del mismo) también afecta a lo que mostrarás por fuera. Tu rostro es el espejo del cuidado de tu alma, como bien podríamos afirmar yendo un poco más allá en el conocido refrán.

Por eso, hoy queremos recomendarte una serie de sencillos pasos con los que sentirse bien a nivel interior o, al menos, comenzar a construir lo que nos ayudará a ello.

  •  Interactúa

Desde el origen de los tiempos, el ser humano ha sobrevivido gracias a su carácter social. Interactuar con la gente que te rodea, desde familiares, compañeros de trabajo, amigos o vecinos nos ayuda a desarrollar nuestras habilidades personales y a entender mejor tanto lo que nos ocurre a nosotros como a mejorar nuestra empatía.

  • Mantente activa

Mens sana in corpore sano. Esto también lo sabemos desde tiempos ancestrales. Un cuerpo físicamente activo es un cuerpo más resistente, lo que nos conduce a una mejor asimilación de los cambios externos. Además, a nivel físico, el ejercicio supone la liberación de endorfinas en nuestro organismo, lo que nos proporciona un estado de placidez.

  • Aprende algo nuevo

De nuevo, nos encontramos con una necesidad que se esconde en nuestros genes. La capacidad de descubrir algo nuevo y aprender es inherente a nuestra evolución. Desde perfeccionar un idioma a clases de baile, hagas lo que hagas para adquirir nuevas habilidades o ampliar grandes o pequeños horizontes personales reforzará tu bienestar interior con una sensación de mayor autoestima y confianza.

  • No dejes pasar la oportunidad de ser generosa/o

Aunque resulte algo contradictorio, ser altruista tiene grandes beneficios psicológicos para una misma. Realizar este tipo de actos puede ayudarnos a sentirnos mejor con nosotros mismos, desde colaborar con una asociación a realizar algún tipo de voluntariado.

  • Vive el momento presente

Puede sonar manido, pero, ¿cuántas veces olvidamos algo tan sencillo? Bien aplicada, esta recomendación nos invita a, por un lado, no caer en el excesivo análisis ni del pasado ni de aquellas circunstancias aún no acontecidas que pueden estresarnos. Por otro lado, nos recuerda cómo estar atentos a los pensamientos y sensaciones del momento presente y nos ayuda a no dejar que se enquisten, reaccionando a tiempo a las diferentes situaciones que se nos presentan.