Dieta Mediterránea: la más sana y sostenible - Maestros de la belleza

Dieta Mediterránea: la más sana y sostenible

Maestros de la Alimentación

La Dieta Mediterránea es la más sana y sostenible de Europa, en este post, te explicamos que es y todos sus secretos.

Para abrir el “apetito”, se podría decir que una de las características más relevantes de nuestra dieta mediterránea es su capacidad de disminuir el riesgo cardiovascular. Gracias a su división de alimentos, 50% hidratos de carbono, 35% grasas y un 15% proteínas, esta dieta, puede derivar en claras ventajas para la salud de quienes la consumen.

Pero … ¿en que consiste exactamente nuestra dieta?

Aunque no lo creas, no sólo se trata de un modelo de alimentación, sino que también es un estilo social donde se establecen lazos de amistad y comunicación. Se caracteriza por estar constituida por una alta utilización de productos naturales principalmente de origen vegetal, entre ellos, los diversos tipos de cereales integrales, con los que se elaboran el pan y la pasta integral, abundancia de frutas, verduras, hortalizas frescas y legumbres, que aportan gran cantidad de vitaminas, minerales y fibra.

A continuación, te dejamos los 10 puntos que conforman el decálogo de la Fundación de la Dieta Mediterránea para que puedas empezar a preparar tus propios platos saludables durante este invierno.

  • Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición.
  • Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos secos.
  • El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria
  • Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados.
  • Consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogurt y quesos.
  • La carne roja se tendría que consumir con moderación y si puede ser como parte de guisos y otras recetas. Y las carnes procesadas en cantidades pequeñas y como ingredientes de bocadillos y platos.
  • Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación
  • La fruta fresca tendría que ser el postre habitual. Los dulces y pasteles deberían consumirse ocasionalmente
  • El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo. El vino debe tomarse con moderación y durante las comidas
  • Realizar actividad física todos los días, ya que es tan importante como comer adecuadamente.