Frutas y verduras de temporada

Maestros de la Alimentación
Un invierno rico en vitaminas y fibra

 

A día de hoy puede parecer extraño hablar de alimentos estacionales, principalmente gracias a las nuevas técnicas agrícolas que han permitido contar en nuestras fruterías con productos frescos propios de otras épocas del año. No obstante, no son pocos los nutricionistas que recomiendan adaptar nuestro cuerpo a las hortalizas, frutas y frutos secos de temporada, ya que, según un amplio consenso entre los expertos, conservan mucho más sus propiedades al ser genuinos del clima de la época en que nos encontramos.

Por eso, hoy os presentamos algunas de las frutas, hortalizas y frutos secos propios del invierno con los que elaborar ricos y nutritivos platos.

 

 

Cebollas, ajos y puerros

Omnipresentes en la dieta española, a estas plantas herbáceas muchos las conocemos precisamente por su relación con los resfriados. Porque más allá de los remedios caseros, estas tres plantas poseen propiedades antisépticas y mucolíticas.

 

Espinacas y acelgas

Su color verde intenso es  señal de una alta concentración de pro-vitamina A, así como de ácido fólico. Además, cuentan con un bajo contenido en calorías, lo que vendrá bien a aquellas personas que busquen bajar peso mientras le aportan grandes cantidades de potasio, hierro y yodo.

 

Cardo, alcachofa, escarola y endibia

En no pocas ocasiones buscamos alimentos con propiedades diuréticas que nos permitan acabar con la temida retención de líquidos. Si ese es tu caso, no dudes en incluir estos cuatro alimentos a tu menú, ya que su alta cantidad de potasio favorece la asimilación de los líquidos de tu cuerpo.

 

Naranjas, mandarinas, pomelos, manzanas y fresas

En lo que a frutas se refiere, son los cítricos, las manzanas y las siempre apetecibles fresas, tanto por su contenido en vitamina C como, sobre todo, por la alta presencia de fibra en todas ellas. Y si existe una propiedad alimentaria que favorezca el buen tránsito intestinal y el evitar sentirnos hinchados esa es la fibra.

 

Avellanas, almendras, nueces y piñones

Recolectados en invierno, el consumo natural de estos frutos secos se extiende a lo largo del invierno, proveyéndonos de grasas saludables, proteínas vegetales, minerales y vitaminas A, B y E. Gracias a ellos podemos obtener un aperitivo rico en nutrientes y que, consumido con moderación, puede aportarnos la energía necesaria sin preocuparnos por cometer un pecado contra nuestro peso.