Labiales: ¿sabes cuál se adapta mejor a tus necesidades?

Maestros del Cuidado y Ocio

 

Casi 5.000 años tenemos que remontarnos para hallar los orígenes de la barra de labios, allá en la antigua Mesopotamia, donde restos arqueológicos han evidenciado cómo las mujeres de la nobleza se aplicaban sobre los labios y alrededor de los ojos el polvo resultante de triturar piedras semi-preciosas. Ya en el siglo XVI, este aliado fundamental de la estética femenina volvió a ponerse de moda en Inglaterra gracias al sugerente contraste con la tez pálida, canon de la época. Actualmente es uno de los productos de maquillaje con mayor variedad y el que, seguramente, no falta en ningún bolso ni kit. Precisamente por eso, porque elegir el más adecuado a veces resulta una labor de lo más complicada, hoy te damos algunos consejos para que puedas escoger el lápiz labial que mejor se ajusta a tu rostro.

 

Lo primero, los tipos…

Antes que nada, tenemos que tener claro el modelo de labial que deseamos. Entre ellos, encontramos:

  • Lápiz de labios: Su función consiste en definir la forma de los labios. Suele emplearse como complemento a la barra de labios y puedes encontrarlo también como “delineador.”
  • Barra: El clásico, el de toda la vida. A lo largo de los años se ha ido perfeccionando para adquirir mayor resistencia, como es el caso de los waterproof, pero, en esencia, son la base de todo maquillaje destinado a los labios.
  • Labial líquido: Una opción que cada vez gana más adeptas y no es para menos. Supone una interesante y eficaz alternativa a las barras cremosas tradicionales, facilitando su aplicación mediante un pincel.
  • Barra de labios en formato lápiz: Ofrece la precisión del delineador con la consistencia de la barra cremosa tradicional.

 

 

El acabado

Muy bien. Ya tienes el formato: ahora toca elegir qué resultado queremos obtener. En las barras de labio tradicionales puedes obtener un acabado mate o satinado.

Con los labiales líquidos, las tres grandes opciones se reparten, pueden ser tipo “glossy”, mate y efecto metalizado. Con el primero consigues un sensual efecto mojado, adquiriendo una gran luminosidad. El mate posee las mismas propiedades que en la barra cremosa tradicional, mientras que el efecto metalizado es perfecto para aquellas de vosotras que busquéis combinar una buena cobertura con un efecto de gran brillo.

Sería “con el primero (que es el mate) consigues mayor durabilidad y un color muy intenso, mientras que el satinado es perfecto si lo que buscas es un mayor brillo y volumen en tus labios” ¿cierto?