Qué es el multimasking

Maestros del Cuidado y Ocio

por qué deberías ponerlo en práctica cuanto antes

 

La personalización es fundamental a la hora de obtener resultados óptimos en multitud de actividades. Si de verdad te quieres poner en serio con el gimnasio, seguro que ya sabes que establecer unas rutinas apropiadas a tus objetivos y tu condición física es fundamental para lograr resultados.

 

Con el cuidado de tu piel ocurre algo muy similar: no todas las zonas se encuentran en el mismo estado, pudiendo presentar áreas donde la piel aparece más seca y otras donde se muestra más grasa o donde los poros requieren un cuidado específico. ¿Por qué, entonces, seguimos recurriendo a aplicarnos un solo tipo de mascarilla para todo el rostro? Muchas de ellas están especialmente pensadas para ejercer una función determinada sobre la piel, como favorecer la hidratación o eliminar la hinchazón, mientras que otras tienen como objetivo todo lo contrario. Esto puede llevar a que en ocasiones suframos de una sequedad, un enrojecimiento o un desequilibrio sebáceo.

 

No es casualidad, por lo tanto, que el multimasking se esté imponiendo como una técnica para el cuidado facial, una tendencia procedente de Corea del Sur y que, esencialmente, consiste en la aplicación al mismo tiempo de diferentes tipos de mascarilla en el rostro según sus necesidades concretas.

 

 

Para ello, lo primero que debemos hacer es localizar cuáles son las zonas de la cara con mayor propensión a sufrir de sequedad y aquellas más propicias para engrasarse. Una forma bastante acertada de saberlo es teniendo en cuenta que la zona T de la cara (aquella compuesta por la nariz, la barbilla, la frente y la mandíbula) suele ser la más grasa, favoreciendo los brillos e imperfecciones como las espinillas. Por su parte, las mejillas, el contorno de los ojos y la parte superior de la frente tiende a presentar mayor sequedad. Conociendo esto, tan sólo tendrás que aplicar a cada zona la mascarilla que mejor se le ajuste, ya sea para controlar el exceso de sebo, la deshidratación o esas partes donde la piel está pidiendo un método de reafirmación.

Por supuesto, analizar las necesidades de tu piel es el primer paso para saber a qué método recurrir. En GALDERMA lo sabemos y, por eso, si lo que quieres es mejorar la estructura, firmeza y elasticidad de la piel, no podemos dejar de recomendarte tratamientos de hidratación profunda como los skinboosters.

 

Potencia la belleza natural que hay en ti con GALDERMA