Viajar es más beneficioso para tu cuerpo y mente de lo que creías.

Maestros del Cuidado y Ocio

Seguro que más de una de vosotras ya está echándole un ojo a las páginas de vuelos y alojamientos para las próximas vacaciones, ya sean las de Semana Santa o las de verano. Y es que, al igual que con la música, es extraño encontrar a alguien a quien no le guste viajar. Otra cosa son los gustos: hay quien necesita escapar a la otra punta del mundo y hay quien lo pasa en grande con un viajecito a la sierra. Vayas a donde vayas, algo está claro: tiene beneficios para tu cuerpo y, sobre todo, para tu mente.

No es una afirmación a la ligera. Los siguientes estudios parecen haber confirmado algunos de los beneficios que, de siempre, hemos otorgado al viajar.

Hora de deshacerse del estrés

 

Romper con la rutina y escapar de las obligaciones del trabajo y de las pequeñas tareas del día a día tiene un efecto liberador. Sin embargo, también sabemos que enfocar de la forma equivocada un viaje puede aportarnos niveles de estrés poco deseados. La clave está en saber asimilar los contratiempos que puedan ir apareciendo en los preparativos y durante el viaje, recordando todo aquello que vamos a disfrutar o hemos conocido. Eso es lo que ha constatado este estudio realizado por investigadores de Arizona publicado en el Wisconsin Medical Journal,1 donde se afirma que, concretamente, las personas que toman vacaciones con mayor frecuencia tienen menos depresión, cansancio y se encuentran más satisfechas con su estado emocional.

Tu corazón también lo agradecerá

O al menos eso es lo que afirma el estudio de la Transamerica Center for Retirement Studies. Además, también encontraron una relación entre la movilidad corporal asociada a los desplazamientos. 2

Plantéale nuevos retos a tu cerebro

 

Novedad, variedad y desafío. Esas son las tres claves que, según este artículo de José Manuel Moltó, miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología, ayudan a nuestro cerebro a crear nuevas conexiones neuronales. Y “viajar cumple con los tres”, tal como ha afirmado Moltó. 3

La conocida como plasticidad del cerebro se activa al máximo cuando nos encontramos en el contexto de un viaje, descubriendo nuevos entornos y situaciones. En definitiva: impulsa a nuestro cerebro a dar lo mejor de sí y, al mismo, tiempo, crecer en sus capacidades.

Después de saber esto, ¿a quién no le apetecería regalarse una escapada este mismo fin de semana?

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Bibligrafia

  1. Vatsal Chikani, MPH, BHMS; Douglas Reding, MD, MPH; Paul Gunderson, phD; Catherine A. McCarty, pPhD, MPH. Vacations improve mental health among rural women: The Wisconsin rural’s women’s health study. Wisconsin Medical Journal
  2. Hans Christian Andersen. Destination Healthy Aging: the physical, cognitive and social benefits of travel.Global Coalition on Aging.
  3. José Manuel Moltó. ¿Por qué viajar es Buena para nuestro cerebro?. La Provincia. 13.07.2016